¡Se nos viene el Transantiago!
Antes de que empiece a funcionar ya la gallada está condenando el nuevo sistema de transportes de Santiago. Yo prefiero esperar a que funcione, aunque no tengo fe ni en los ingenieros que -supongo- lo crearon, los operadores de las líneas ni en los usuarios.
Los ingenieros de hoy en día se catacterizan por una absoluta falta de ética y abstracción total de el factor humano; les da lo mismo sacar o poner recorridos y fijar su frecuencia en base a ecuaciones absolutamente alejadas de la vida real de la gente. Después se encuentran con quejas, protestas y problemas varios y no entienden lo que pasa.
Los operadores puede que armen los horarios de recorridos en base a su absoluta conveniencia, pues si bien antes la cosa funcionaba al lote, ahora va a funcionar al lote a la inversa: el negocio era tener a las micros circulando para cortar boletos; ahora es tener a las micros paradas para no gastar bencina (por eso lo espaciado de la frecuencia de las micros nuevas).
Y, por último, los usuarios van a seguir sin respetar los paraderos y exigiéndole a los choferes a garabato limpio que les paren en la puerta de su casa y no dos metros más allá. Aparte de mucho analfabeto social que simplemente no quieren leer el famoso mapita.
Y otro aspecto que no es culpa de esta trilogía: Esta ciudad es demencialmente gigantesca. Los genios del urbanismo la han hecho crecer de manera descontrolada y tenemos una pésima utilización del espacio y en algunas comunas su única vía de salida al mundo exterior son un par de calles miserables.
Ojalá me equivoque y este nuevo sistema funcione bien y sea más humano que el engendro que teníamos antes (otra de las tristes herencias del gobierno de Pinochet).
Pobres estos humanos que tienen que subirse a esos aparatos tan grandes para poder vivir.

Enrique Ahumada dijo
Concuerdo con varias cosas que dices pero hay que hacer dos aclaraciones:
La frecuencias están fijadas por base, deben cumplirlas obligatoriamente. En horario normal son 5 minutos, en horario peak 2. Claro que pasará un tiempo para cumplir esta regla con exactitud.
Y a las empresas les pagan por cantidad de pasajeros por tarifa adulta, y estas están más o menos fijas, así que a esas frecuencias en los tiemps asignados (el 50% de los troncales y el 25% de los alimentadores tienen un servicio de 24 horas). Por tanto deben sacar sus máquinas a la calle. La mala frecuencia de las micros nuevas se debe a pocas máquinas por recorrido, pero si tienes en cuenta que estos se reducirán, y esos que iban de acá para allá en Santiago se concentrarán en algunas vías principales, estas aumentarán en número y se tendrá la frecuencia.
Ahora, sí, la gente hará atados, pero los conductores simplmente no pueden parar en cualquier parte, su pega corre riesgo. No sólo por reguladores o fiscalizadores de las empresas y el gobierno en la calle sino por el mismo sistema de administración bajo un software de gestión de flota que avisrá cualquier cosa.
Bien, eso puedo decirte.
Saludos
1 Febrero 2007 | 12:33 AM